Hay mucha gente que no habla con la boca llena. Y no es precisamente por tener una educacion buena. Las caras de pocos amigos van copando la parada. Y como cambiar esas caras si siempre es lo mismo cada mañana... Guachos que son machos y por eso ya no juegan. Ahora manejan juguetes rabiosos, te queman. Les pesa saber que aunque quieran cambiar no puede Y darse cuenta tal vez que el mundo siempre giro al reves. Los pibes del barrio con suerte trabajan noche y dia. No les queda tiempo, ni para ver a su familia. Es que otra no queda- me dicen. No tengo alternativa. Yo digo todo esto se transformo en un fulero huego de la vida. Ya no quiero mas este juego. Me esta rompiendo los huevos. Hay que mezclar y dar de nuevo a ver si esta vez nos toca lo bueno. Quiero a todo el mundo hablando con la boca llena. La gente contenta, cantando y bailando en la vereda. En la vereda, que es nuestra escuela.