Los claveles de Granada son los suspiros que dio Dios. Los claveles de Granada son los rubíes que lloró. Por la noche las estrellas se los quieren llevar, y la luna, vigilante, no se va. En las torres de la Alhambra cada noche se ve con mantilla plateada y un clavel. Los claveles de Granada son porcelanas que El dejó. Los claveles de Granada los encendieron con el sol. En su rojo y amarillo tienen la dignidad, porque forman la bandera nacional. Y con ellos van unidos todo buen español, defendiendo con su vida su color. Qúe maravillosos son los tallos del clavel, porque se parecen al de la mujer. Ser mujer de España es al tiempo ser clavel. La mujer de España de claveles tiene el alma llena, por ser mujer.