Sus miembros se marcharon al sepulcro del destierro Devorando a nuestros hijos como muestra del horror Entre todos sus amantes no hay nadie que defienda A las doncellas despreciadas que marcharon su honor El herido fue por nuestras rebeliones, Doulos Masacrado por nuestros pecados, Doulos Todo el castigo fue sobre El, Doulos Por sus llagas hay salvación, Doulos Porque no escatimo su deidad a que aferrarse sino que decidió venir y hacerse cadáver y librarnos de la muerte, del infierno y de la condenación El rey junto a sus príncipes están como extranjeros Los profetas solo anuncian falsedad y tonterías Ciudad la venerada la aplaudida por imperios Como siempre la modelo de vanidad y hermosura Alzad vuestras miradas humillaos a su gloria Jesucristo es el camino, la vida y la verdad Con su sangre derramada limpio nuestros pecados Humillándole a la muerte y brindándonos la vida