Y ordeno Mi Lord Y trajeron el cuerpo Ante su presencia Y así se cumplió Viéndola el gritó Se sentó en su trono La ilusión murió Destrucciones vendrían Y su voz ordenó Preparar el galeón La muerte vendrá Hacia a la eternidad Junten las riquezas Flores la adornaran La embarcación En la que ella ardera Estando reunido Todo su ejército Erguido el Conde De la Oscuridad Con firmeza sobre Una roca se paró Y alzando su venganza Al cielo, exclamo Y la gloria del cordero Con la sangre derramada Un sepulcro abochornaba Las doctrinas pisoteadas Muerte a los feligreses La palabra ha de arder Entre llamas que iluminan El umbral hacia el sur Y soltaron el navío Y con llamas se quemaba La tristeza ha posado En su alma y su haber Y alejado de la orilla Vimos como resurgía De las aguas una bestia Y después devoraría