Fue una bella boda de un cuento de hadas Así el periódico lo anunció Un príncipe y una noble dama Se unieron un viernes a la luz del Sol Frente al altar se juraron de blanco Y a la salida la lluvia de arroz Entre el clamor de los invitados Nadie vio el anillo que al suelo calló El amor puede cegar tanto Entre santos e invitados Había un amante despechado Viendo la alegría escapar de sus manos Maldiciendo las costumbres Y a la iglesia de paso Entre apariencias los meses pasaron Y el matrimonio de aspecto ideal No intercambiaban más que vocablos A menos que fuera un asunto oficial La infeliz princesa anhelaba el pasado Y algunas veces del nido voló Muchos rumores fueron callados Aunque de un amante en secreto se habló El amor puede cegar tanto Si hubo un perfume ajeno No se atrevieron a expresarlo Habiendo tanto en juego Más valía callarlo Pues muy dentro, aun latiendo Hay un corazón franco Pero una nota puso en entredicho La dicha que la princesa anheló La cita en un sitio conocido En la propiedad que su esposo heredó Se apresuró, pero no llegó a tiempo Solo su cuerpo inerte encontró Y a sus pies aquel hombre enfermo Cargando el puñal que su vida tomó Ya no seré el amante secreto Entre sollozos el hombre exclamo Ya sea en el cielo o en el infierno Un sitio al fin solo para los dos El amor puede cegar tanto La princesa no entendió que Su matrimonio fue arreglado Para el mundo ahora carga con el pecado Entretanto un par de amantes Yacen en suelo sacro Entretanto un par de amantes Yacen en suelo sacro