El sol por el horizonte ya comienza a despuntar Toda la vida del monte pareciera despertar Con un concierto de trinos se anuncia el amanecer A las plantas más humildes se les da por florecer En el verdor del pastizal finas gotas de rocío se ven brillar En la quietud se oye sonar de las horas aguateras el traquetear Un cielo azul de plenitud con los rayos del naciente se inunda en luz Van creciendo poco a poco los balidos del corral El horno juntito al rancho no deja de bostezar Se consume por el aire el humito del fogón El hachero saborea su mate madrugador El matorral huye feliz del silbido cadencioso de una perdiz Triste el crespín de despertar con el grito de la chuña al quebrachal La creación le canto a Dios sobre el monte santiagueño amaneció