(Cantado) Aunque tú no me quisiste, Dejaste que te quisiera Y cosechaste mi amor, Con la misma indiferencia, Con que se acepta un pitillo, Para dejarlo en la oreja Y fumárselo más tarde, Cuando haiga la conveniencia. Así anduvo mi cariño, Por calles, surcos y siembras, Desde que empezó el verano, Hasta media primavera, Lo trajinaste de a pie, A caballo y en carreta, Lo remojaste en el rio, Lo echaste al viento en la hoguera Y lo llevaste a un pingajo, A un velorio y a la iglesia. (Recitado) De tanto andar olvidado Como un pitillo en la oreja Mi amor se fue resecando Y perdiendo hebra por hebra Y cuando al fin lo encendiste Quizás por condescendencia Con la primera chupada Te llevaste la sorpresa De hallar en vez de tabaco Humo de paja reseca Entonces te llegó el turno De saber lo que es canela De confesar tu renuncio De dar mansita la oreja Y de picar la cebolla De querer sin que lo quiera Pensaste tu alguna vez Que la vida da más vuelta Que las que hay en las coyundas De un tiro de seis pareja Y que hoy se habría de ver Tan trillada tu soberbia Que te pondrías a llorar a gritos Frente a tu puerta Y no querrías ni a palo Soltarte de mí estribera Cuando fui a decirte adiós Y a devolverte tus prendas. (Cantado) Ya que estrujamos verdades, Atado, limpia y abierta, No te olvides del refrán, Del pozo, el jarro y la oreja, De que no hay que estirar mucho, Las cuerdas de la paciencia Y de que el genio y el vino, Se avinagran con la espera. (Recitado) Así cuando en adelante Topes a alguien que te ofrezca Su caballo o su amistad Su amor o su cigarrera No importa lo que decidas Pero una o dos… toma o deja Sin andarte por las ramas Con si eso no, eso a medias Que si hay pingos que aguantan Maneados la tarde entera Los negros de mi tropilla Ya al minutos corcovean Con hombres como este amigo Mi’jita nadie se juega Nos gusta la chicha clara Y la mazamorra espesa Los potros duros de hocico Las yeguas como una ce’a Se nos quiere o se nos odia Se nos toma o se nos deja Pero de una vez por todas Cara a cara y sin reserva Y si hay que correr pencazos Besos, tajos lo que sea No damos pera de guarda Ni porotos para siembra Ni menos pitillo de hoja Para adorno de la oreja. Y ahora de punto final Un melón de mi cosecha “Ten siempre un pitillo a mano Pero que otro te lo encienda”.