(Cueca) Malhaya el amor, malhaya, y quién me enseñó a querer que habiendo nacido libre yo sola me cautivé. Malhaya el amor, malhaya. Dime pues, morenito, dónde hai esta'o que todita la noche yo te hei busca'o. Yo te he busca'o, mi alma, así decía una enferma de amores que se moría. Cierto que así decía que se moría.