Innombrable personaje, solitario y tan fecundo, el artista va en su viaje permanente a lo profundo. Imprescindible p'algunos, invisible para otros, sus alas vuelan certeras, desatadas sin reposo. De luz infinita, de razón febril, trazada su huella ha dejado aquí. Así seca un llanto, así cumple anhelos habitando el tiempo, habitando sueños. Conoce perfectamente la soberbia de la historia, tanta vida, tanta muerte atadas a la memoria. Amigo de la esperanza, corazón de la alegría, en la tarde anaranjada dibujó su poesía. Se reconoce su signo, se reconoce su estrella en los templos del amor, en los templos de la guerra.