Amar sin pedir nada a la vida, Resanando mil heridas, así yo te quiero a ti. Con fe en la luz de tu mirada, En tu voz y en tus palabras se ha formado mi querer. Tal vez no he llegado a comprenderte. Y en mi afán por adorarte, me olvidé de la ilusión. Perdón, si he escondido una caricia, una frase, una sonrisa, a tu ansioso corazón. Quiero, vida, que comprendas que nuestro cariño Es tan puro como el alma de inocente niño; Que yo soy sólo de ti, Que tú eres para mí la vida, la luz y el amor.