Es inútil... no te puedo olvidar... Es en vano... nada... nada me hace cambiar... Tu sonrisa me persigue y me ronda, tus raíces en mi alma como sondas dolorosas más escarban y se ahondan... Es terrible este incesante dolor... es artero, todo, todo tu hondo rencor... Pero lo que más y más me obsesiona es saber que hoy otro hombre te apasiona... es saber que no me amás... Y a pesar de que te odio: ¡Cada día... cada hora... cada cruel minuto amada! ¡Cada vez te quiero más!... A mí no me hablen de penas porque yo penando vivo. Esto lo digo y me apena porque tengo mis motivos... A mí no me hablen de penas porque yo penando vivo. En la "Escuela del Querer" con gran dolor aprendí el amor de la mujer... Y en la "Escuela del Querer" como todo lo aprendí no tengo más que aprender. Vivo atado a tu recuerdo... ¡mujer!... Vivo atado en aquel cariño de ayer. Siento ganas de buscar otros besos... Siento ganas de buscar otros amores y en tus ojos traicioneros estoy preso. En mis noches de tormentos y horror quiero a veces ir para pedirte perdón... Pero luego me sereno y lo pienso y de toda esa limosna me avergüenzo ¡porque yo no sé rogar!... Y a pesar de que te odio: ¡Cada día... cada hora... cada cruel minuto ¡amada!... ¡Cada vez te quiero más!...