Rostros de infantes, lagrimas blandas, siestas Ropa colgada, padres sin paz, violencia La vida quieta, las hojas secas Las almas viejas tras las rejas hablan Y una voz que grita que los vayas a buscar Penas y hastío, frio, nieve y tinieblas Techos mojados, perros mojados, piedras, tierra La sangre seca, la mente quieta Las huellas dejan inocencia eterna Y un saludo que se pierde entre los que vienen y van La fe en quiebra, las horas huecas Las plantas secas despiden sus restos Y una luz que invade los caminos de los que la quieren ver