Sentado en la sombra de los árboles de todos los bosques del reino El ultimo rincón del mundo en el que aun hay silencio Lugar para el dialogo con mi mismo, interno Intento volver a hablar después de tanto tiempo Yo solo se ladrar porque no encuentro las palabras Que ayer dejé escondidas por el miedo a pronunciarlas Viste mi cara y no te supe decir nada Y es por eso, que me despido en esta carta Me vuelvo aire mezclado en los aromas Es más, si tu respiras hondo yo puedo entrar Colarme dentro del pulmón que oxigena tu sangre Besar la misma carne que me hizo llorar Mejor será que cierres todas las ventanas si no quieres Que yo salga y se me lleve la brisa de la mañana Es imposible guardar el perfume de una persona Y desde que dormí contigo no he cambiado las sábanas Me marcho con el viento Al ultimo rincón del mundo en el que aun hay silencio Escucho los graznidos de los patos de mi almohada hecha de plumas Solo fue un cigarro aunque pusiera fortuna La Espuma de los Días, como Boris Vian Luna: Te escribo en soledad lo que toda esta sala escucha Y ese es el peligro de ser demasiado sincero Cuando todo el mundo opina hasta de tus silencios ¿De que me servirá correr para tenerte lejos Si vuelves a aparecer cuando cierro los ojos? Sigo en la sombra de los árboles del bosque Y tocan los grillos para mi cuando cae la noche Alérgico a la gente y en busca de antibióticos Sigo entre mis letras escondido de los números