No tengo amigos, no tengo amores, no tengo patria, ni religión. solo amarguras tengo en el alma y juna malaya mi corazón. Mas no por eso yo me lamento pues siempre tengo en la ocasión, para mis quejas una milonga; para mis penas una canción. Que me importa de la vida, si nadie me va a llorar. Quien me lloraba se ha muerto y esa muerte me ha matao Desde entonces desafío al jilguero y al zorzal, quien mejor cantando ahoga las tristezas de su mal. Milonga mía no me abandones, Tenerte siempre quiero, a mi lao. Que no me falte cuando yo muera una milonga para cantar.