Me inicié sobre un tranvía no me fue del todo mal, una música vacía y un "debú" en la seccional. Al prontuario fui por lerdo y en el cuadro entre los cracks, me avivé de escalamiento y al escruche fui a parar. Aplicando la ganzúa fui modesta autoridad, no hubo nunca cerradura que me hiciera patinar. Me he zafado muchas canas y he ligado muchas más, pero mi cana más brava fue un falda de percal. Una falda más esquiva que sonrisa de botón, que ni a uña, ni a "bombilla" pude entrarle con mi amor. Más cabrera que la yuta se encerró detrás de un no y fallé con la ganzúa al forzar su corazón. Me aflojaron los abriles y al final me jubilé. Me deshice de los "chiches" y al oficio lo archivé. La ganzúa la conservo pa' un trabajo de mi flor. ¡Quién te dice que San Pedro se descuide en el portón!