El día durmió, la noche escapo Y la luna se marchó (de aquel lugar) El frío abrigó al sol que en su vida Nunca apreció (tanta maldad) El mal escapó en forma de predicador Hereje serás si hoy traicionas a la autoridad El tiempo no escapó y dejó en su tumba Una inscripción: Es la hora del final Hoy te busque Dios en mi alma y mi cielo Y no te encontré (¿dónde estás?) Pues hoy quiero pedirte mi libertad En mi afán buscaba la verdad Tú sabes mi caminar Predicadores de la paz No avergüencen a su Dios Hoy marche lejos de mi vida, de la maldad De la mano voy con mi libertad De la otra con la tristeza de mi alma Que no puede entender Por qué has dejado en manos de un mortal Tu voz, la esperanza, la libertad En cada segundo la fiel esperanza Despierta en mi alma el deseo de vivir Sin que anclen tu razón Sin que destruyan la ilusión De poder vivir nuestra ansiada libertad Tu cuerpo arderá, no mires atrás Ni pidas perdón (en nombre Dios) Tu vida arrebato despídete En mi afán buscaba la verdad Dios sabe mi caminar Predicadores de la paz No avergüencen a su Dios Hoy marche lejos de este mundo, de la maldad De la mano voy con mi libertad De la otra con la tristeza de mi alma Que no puede entender Por qué has dejado en manos de un mortal Abismos, terror, dejaron al marchar Frente a tus ojos y tú no haces nada Hoy marche lejos de este mundo, de la maldad De la mano voy con mi libertad De la otra con la tristeza de mi alma Que no puede entender Por qué has dejado en manos de un mortal Tu voz, la esperanza, la humanidad Desde el silencio de mi corazón Romperé la brisa que ocultan tú ojos Así veraz toda la verdad Nada es lo que parece Todo el mundo debería luchar Pero aún no, ¿por qué? ¡Es tiempo de Dios!!