Cuando veo las cosas más bellas me acuerdo de vos. En tus ojos hay luces que asoman y continúan al sol. Si mi cuerpo estuviese rodeado de cristales, serías la única luz en quien ciegamente confiaría el rumbo de mis días. Son tan grandes esas flores que en tu sombra se refugian. Veo árboles y pájaros, siento el brillo de tu voz y tu mano que flota en un sueño como un cuenco repleto de amor. Tu ausencia en la noche no es buena. El aire se desencanta. Porque solo sabés la manera de reducir el mundo en un beso. Yo te iré a buscar impaciente donde crecen los lirios. Hay una casa por terminar. Un lugar solo para los dos. De mi sostén ya estoy repuesto, te daré toda mi contención. Veo árboles y pájaros, siento el brillo de tu voz y tu mano que flota en un sueño como un cuenco repleto de amor.