Palidecen las noches en las tibias madrugadas mientras Amanecen los días soleados en la ventana de tu habitación Tienes necesidad de sonreír al nuevo día, de sentirte viva Y recargar tus sueños e ilusiones de alma, corazón y vida Graciosa y bella amiga, risueña, alegre, diva de divas Orgullosa cual sirena que navega por libres océanos Notoria tu hermosa presencia, tu esencia, tu elegancia donde Zozobran barcos ante la celestial prestancia de tu cuerpo Alborotados entre las rabiosas olas de tempestuosos mares Libre, eres libre cual gaviota que surca los aires del cielo Encandilando estrellas y Luna en la noche, en la quietud Zalamera de las Osas Mayor y Menor, ante tu distinción Palidecen los días cuando las nubes traen la deseada lluvia Inquietando con sus gotas las maravillosas flores y los campos Tormentas que descargan sus rayos y sus ruidosos truenos Originando un espectáculo que solo la naturaleza es creadora ¿No será, quizá, que eres tú a la que rinden pleitesía? ¿No será, quizá, que eres tú a la que rinden pleitesía? Eres, de la más lozana y espléndida huerta, su alegría y Solo tú, amiga mía, eres capaz de tan celestial armonía ¿No será, quizá, que eres tú a la que rinden pleitesía? ¿No será, quizá, que eres tú a la que rinden pleitesía?