(Valseado) Tierrita pobre y sufrida juntos nos fuimos gastando, el mismo surco a los dos nos fue quemando. La pobreza trae yuyos, me fui enyuyando, abrojales y espinas me fuiste dando. Te escurriste de a poco por la bajada, recostándote al fresco de la cañada. Por esa misma cuesta marchó mi vida, y mis años perdidos son tus heridas. Tierrita pobre y poca te fui matando, a fuerza de sembrarte y sacarte tanto. Sos como mi patrona, la compañera, que pagó con su vida lo que nos diera. Tierrita pobre y linda por orientala, humilde, arisca y dulce, como tus talas. Te escurriste de a poco por la bajada, apretándote al fresco de la cañada. Por esa misma cuesta marchó mi vida, y mis años perdidos son tus heridas. Tierrita pobre y linda por orientala, humilde, arisca y dulce, como tus talas.