(Canción) Yo abría el almacén y estaba durmiendo. Él se levantaba a mediodía. Eran las tres de la mañana... Y tenía un canario de Madera. - ¿Un canario de madera? - Sí. De la isla de Madera. Son raros allá. Verde-amarillos, con la cabecita color gris aceituna. Una mano de Ramón se había clavado en mi antebrazo... Yo escuché tu corazón, pájaro pichón! canario flamenco del sur pájaro laúd! De Madera al cro-magnón del volcán al clan dicen que en mil cuatro dos navegando el mar el portugués escoró mirando el volcán: dos mil metros calculó después los midió. Tres sarmientos enterró vides por si amor isla de Madera hirvió y el vino nació. Pero entonces la embriaguez lo llevó a pensar por qué no sembrar tal vez caña y ananá, en la otra mitad. Un pájaro verderón pájaro bordón, saboreando miel y miel se hizo cascabel con ton, con son, Ramón. (La puntuación, la versificación y la ortografía son de Alfredo Zitarrosa) (Los textos en cursiva corresponden a partes recitadas)