(Canción) Hoy por primera vez te escribo y sé que no escribirás un niño como tú no escribe si no está en el Perú. Un niño como tú pequeño y raro niño Christián tu madre loca luz tu padre ardiente y frágil varón. Cabían en un cajón de pino en tu cuarto de pensión pero no eran así las cosas cuando te conocí. Tu pelo de aserrín tus ojos donde el tiempo se hundió no están en mi canción ni tú volverás nunca al Perú. Zapatos sin cordón tan solos como estuvo tu amor la vida te ayudó a morir mimando tu soledad. En Córdoba no están tus párpados no pueden estar un niño como tú no duerme si no está en el Perú. Tu madre loca luz tu padre ardiente y frágil varón, allá en su hondo temor de ser menos que un niño te amó. Y fue fuego mayor ardiendo como un hijo del Sol y no sólo te amaba, amaba su color en tu piel. Y hoy que te recogió yo sé bien a donde te llevó tu cuerpo lo sabía un día volverías con él. Y dile a tu papá que yo soy poco y nada también que quisiera el amor vivir en aquel mundo mejor. Dile que esta canción los ama más que nunca a los dos. (La puntuación, la versificación y la ortografía son de Alfredo Zitarrosa)