Volverás, cuando vuelvas un veintiséis de mayo, cuando ya es primavera y el amor se hace canto. Despertará la risa de su largo letargo y subirá enseguida a mojarme los labios. Volverás, cuando vuelvas y te estaré esperando. Esperando, mis ojos, esperando, mis manos... por mirarte y tocarte y sentirte a mi lado, por borrar tantas horas que tan solo he pasado. Volverá, cuando vuelvas, a nacer la mañana y la última estrella se quedará en tu cara. Volverá, cuando vuelvas, a ser huerto la casa, donde amando regamos las cosechas del alma... Volverá nuestro perro que sintió tu distancia, agitando su cola, a lamerte la cara. Volverás, cuando vuelvas, a encender mi tabaco, a beber nuestro vino y a dormirte en mis brazos... y abrirás las ventanas, que al irte se han cerrado, e inundará la alcoba otra vez el verano. ******************************************** J. C. M. P.